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Sergio Chinea Psicólogo

Tipos de mindfulness formal: práctica fijada y libre

En el artículo de hoy haremos un pequeño resumen de qué es el mindfulness formal y los dos tipos de práctica que existen dentro del mindfulness formal.

En otro artículo de mi blog hablo específicamente del mindfulness, por lo que si quieres saber más puedes acceder a él: Tipos de mindfulness: Formal vs informal.

 

Dentro del mindfulness formal existen dos enfoques principales, la práctica fijada y la libre. Hoy explicaré los beneficios y dificultades de cada una para que puedas identificar cuál se ajusta más a tus necesidades actuales.

Silueta en postura de mindfulness formal. Representando los dos tipos: Fijado y libre

Qué es el mindfulness formal

Como vimos en el otro artículo (Tipos de mindfulness: Formal vs informal), el mindfulness formal se centra en realizar prácticas con una mayor estructura y de manera deliberada y mantenida en el tiempo en contextos específicos.

 

Este tipo de prácticas suele incluir:

  1. Meditaciones guiadas
  2. Ejercicios de respiración
  3. Escaneo corporal o body-scan
  4. Otras prácticas estructuradas

 

Además, el propósito principal de esta práctica es entrenar la atención y el contacto con el momento presente.

Mindfulness fijado

¿En qué consiste?

Por un lado, se encuentra el mindfulness formal fijado. Este tipo de práctica sigue una estructura clara y definida en cuanto a la duración, tipo de ejercicio y, principalmente, un foco de atención específica que suele ser la respiración o un sonido.

Características principales

Este tipo de práctica sigue algunas premisas básicas que son:

 

  • Instrucciones guiadas o autoestablecidas claras.
  • Secuencias repetibles que se siguen paso a paso.
  • Foco atencional fijo a lo largo de toda la práctica.

Beneficios

Algunos de los beneficios que aporta esta práctica son:

 

  • Facilita adquirir hábitos de mindfulness.
  • Reduce la dispersión al tener una guía y un foco atencional claros.
  • Crea sensación de estructura y seguridad.
  • Ideal para personas que necesitan rutinas predecibles.

Dificultades comunes

Algunas de los dificultades más comunes son:

 

  • Puede resultar rígido para ciertas personas.
  • Puede aumentar la autocrítica si perdemos el foco atencional.
  • No siempre se adapta a fluctuaciones emocionales.

Mindfulness libre

¿En qué consiste?

Por otro lado, en el mindfulness formal libre, la persona no suele tener un foco atencional concreto durante toda la práctica, sino que se limita a observar lo que ocurre en el exterior y en los procesos internos.

 

En este tipo de práctica no se establece una narrativa guiada clara, por lo que la experiencia interna es la que marca el ritmo de la práctica.

Características principales

Esta práctica sigue algunas premisas básicas que son:

 

  • Aporta más autonomía y exploración personal.
  • Se observa lo que surge en cada momento sin forzar la atención en un único objeto.
  • Permite adaptarse al estado emocional o mental del día.
  • Favorece una percepción más global de la experiencia.

Beneficios

Algunos de los beneficios que aporta esta práctica son:

 

  • Mayor conexión con el estado interno real, sin influencias externas.
  • Favorece la autocompasión y la aceptación.
  • Reduce la presión por “hacerlo bien”.
  • Ideal para personas con experiencia previa en mindfulness.

Dificultades comunes

Algunos de los dificultades más comunes son:

 

  • Puede resultar complicado para quienes necesitan estructura.
  • Existe mayor riesgo de divagación al no tener una guía o referencia clara.
  • Requiere más práctica previa para no confundirse con “estar pensando”.

Diferencias clave entre mindfulness fijado y libre

 Mindfulness fijadoMindfulness libre
Foco atencionalEl foco es fijo toda la prácticaEl foco es flexible
EstructuraAltamente guiadaSin guía clara, autogestionada
AdecuaciónNo requiere tanta práctica previaRequiere algo de práctica previa

Ambos enfoques forman parte del mindfulness formal y no son excluyentes, por lo que se pueden ir alternando en el día a día en función del momento vital, nivel de práctica o necesidades emocionales de cada momento.

¿Qué tipo de práctica es mejor?

Si tienes dudas de cuál de los dos elegir, te dejo a continuación algunas indicaciones que te pueden ayudar a tomar una decisión para empezar desde hoy:

 

  • Si necesitas estructura → fijado.
  • Si buscas más libertad o ajustarte a tu estado actual → libre.
  • Si estás empezando → combina prácticas fijadas con pequeñas exploraciones libres.
  • Si ya practicas con frecuencia → puedes profundizar alternando ambos enfoques.

 

Lo importante en el mindfulness y siempre que se quiera establecer una rutina saludable en el día a día es la constancia, por lo que céntrate más en adaptar la práctica a tus necesidades, mantener el hábito de manera rutinaria y no te centres en trata de buscar la opción “perfecta”.

Conclusión

El mindfulness formal puede realizarse a través de prácticas fijadas o libres, ambas válidas, complementarias y útiles. Te invito a que experimentes ambas opciones y descubras cuál se ajusta más a ti en el momento actual.

 

Recuerda que el autocuidado no requiere de esfuerzos titánicos, la inclusión de pequeñas actividades y rutinas, puede ayudar mucho. Te cuento más en el artículo de Autocuidado emocional: qué es y cómo empezar hoy.